miércoles, 18 de diciembre de 2013

Lo que nos separa:Capitulo 22


 Hola a todos! siento no haber publicado el capítulo antes pero los exámenes finales etc... no me han dejado apenas tiempo.Bueno,os dejo el capítulo y ahora que darán las vacaciones de navidad espero escribir más.También deciros que el 25 empieza la tercera parte de Odia y Ama y espero que sigáis interesados.El 25 descubriréis el nombre Oficial.Besos y disfrutad. 





¿Escoger?¿Un latido por otro? ¡No! ¡Quiero salir de aquí! ¿Donde estoy? Todo es blanco. Suelo y paredes...no hay ventanas y el olor a antiséptico inunda el aire. Levanté la vista y entonces sabía donde estaba, aquí fue donde me encontré con Adiel una vez. Miré a los lados buscando a Adiel,tal vez estuviera allí pero lo único que encontré fueron los ojos de Adrián y Sara que tenían una mirada preocupada. Ahora que los estaba mirando me di cuenta de que no llevan la ropa de antes. Ahora Sara lleva un vestido negro,de seda aparentemente,descalza y envuelta en todo tipos de joyas de oro. Un brazalete en el brazo,una tiara en la cabeza,una pulsera en el pie...Adrián también iba de negro. Solo llevaba un pantalón ancho. También llevaba joyería de oro,un brazalete en uno de sus biceps. Bonitos atuendos,seguro que los había escogido Perpetua. Me miré a mi misma y vi que yo también llevaba una ropa diferente. Era un vestido rojo,de seda también y también llevaba joyas,no de oro sino negras. Miré a Sara y ella me miraba a mí,eramos chicas y nos gustaba la ropa y ahora mismo estábamos contentas con los vestidos que llevábamos. Las dos rompimos el contacto visual cuando un gran portazo nos sobresaltó. Era Ámbar.

-Hola Brithany esta preciosa -Dijo- Y vosotros sois,Sara y Adrián ¿Verdad? Os estábamos esperando.

¿A que venía tanta amabilidad? Esto era extraño en ella,la última vez que estuve aquí quiso matarme y seguro que su propósito era que no volviera a salir de aquí jamás.

-Dejaste de tonterías -Dije bruscamente,cosa que hizo que abriera mucho más los ojos y me mirara confusa – No te hagas la amable,quieres matarnos,no lo finjas.

-Si,quiero y voy a mataros pero eso no es motivo para no ser amable además -Paró un momento como si estuviera pensando algo y luego prosiguió -Tu vas a ser parte de mi,no tengo motivos para tratarte mal,vas a hacer lo que yo quiera no tienes otra opción.

-¿Y si no lo hago?

-Estaba pensando en dejar vivir a tus amiguitos pero si de verdad quieres que ellos mueran,niégate.

-¿Que querías decir con ser parte de ti?

-Tu tienes un poder que yo no poseo, lo necesito para ser aún mas fuerte. Imparable. No hay forma de conseguir tu poder a no ser que nos convirtamos en una. Mi imagen y tu poder mas el mio. Piénsalo.-Me acarició el pelo y me susurró en el oído -Serías poderosa,seríamos poderosas. No tendrías miedo nunca más,no sufrirías más. Podríamos dominar el mundo de los muertos y el de los vivos. Nada se nos resistiría.

-¿Nunca más tendré miedo? ¿No habrá mas sufrimiento?

-Nunca más Brithany...

-¿Y que hay de Adiel? ¿Seguiría sin tenerlo?

-Tal vez podríais estar juntos,pero piensa que será mi cuerpo el que verá,solo yo te escucharé,veras a través de mis ojos,tu cuerpo estará inerte,no habrá nada vivo en su interior.

-Acepto,pero quiero hablar con Adiel.

-Claro -Se giró hacia Sara y Adrián -Chicos venid conmigo,os daré una copa de vino mientras los enamorados hablan.

Su amabilidad daba asco, se le notaba que nos odiaba y que solo nos quería para su beneficio. Chasqueó los dedos y las puertas,que a simple vista no se podían ver,se abrieron dejándome ver a un Adiel cuidado y sano.

-Aquí lo tienes,sano y salvo. Ahora os dejaremos solos para que tengáis intimidad.


Y en unos minutos estábamos Adiel y yo,en esta fría habitación y los ojos de Adiel me miraban acusadores. No estaba contento,eso se veía a simple vista pero,¿Que otra cosa podía hacer? Me daba exactamente igual que estuviera enfadado conmigo,lo había echado de menos y si no encuentro una solución en las pocas horas que me quedan en mi cuerpo,lo echaré de menos mucho tiempo por que no podré volver a tocarlo,besarlo,acariciarlo...estos pensamientos me recorrieron la columna vertebral y luego sentí un escozor en los ojos y sabía que estaba apunto de llorar. No lo pensé mas y corrí a sus brazos.

1 comentario:

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