He dedicido publicar Lo que nos separa en Wattpad pero tiene un nombre diferente y varias cosas cambiaran,puede que nombres etc...
Aqui está la historia: http://www.wattpad.com/33664995-la-reencarnaci%C3%B3n-de-lilith
Una niña con cuerpo de mujer que se esconde entre letras y versos de un libro amarillento.
domingo, 29 de diciembre de 2013
miércoles, 25 de diciembre de 2013
Enamórame... Capitulo 1
Mi reflejo. Mi reflejo es todo lo que veía. Una habitación
llena de espejos me reflejan en ellos,llevaba mi ropa de dormir
usual,una camiseta de Héctor que me regalo el hace un año. Recuerdo
que le pedí algo que me recordara a el cuando no estábamos juntos y
el me dio su camiseta favorita,olía a sol,olía a Héctor. El suelo
estaba frío al igual que el aire. Costaba respirar y los espejos
reflejaban mis mejillas sonrojadas por el frío.
El espejo que estaba delante no me reflejaba, reflejaba a Héctor.
El tenía la mirada perdida,mirando al frente ¿Me estaba mirando?
Poco a poco fui caminando hasta que el estuviera frente a mi pero su
mirada seguía perdida.
Poco a poco el cristal del espejo obtuvo movimiento,como si fuera
agua y Héctor estaba saliendo de el sin apartar la mirada. Estaba
apunto de hablarle pero el pasó al lado mía sin mirarme,solo miraba
al frente y andaba con paso decidido.
Tenía que ver lo que tanto llamaba su atención y cuando lo hice
quise morirme. Una chica vuelta de espaldas con una larga y bonita
cabellera negra estaba allí parada como si fuera una muñeca,lo que
hacía ver que no era el movimiento de sus hombros hacía arriba y
abajo. No podía verle la cara y ahora mismo tampoco quería. Héctor
me estaba dejando por otra. Cogió su mano,blanca como la nieve y los
dos andaron por la oscuridad. La oscuridad que rodeaba todos los
espejos. Los espejos que reflejaban mi cara de perdida.
Me levante mirando al otro lado de la cama donde Héctor dormía
plácidamente. Solo había sido un sueño. El estaba aquí
¿Significaría este sueño algo? ¿Me iba ha dejar Héctor? Maldito
sueño. Mi cara estaba llena de lágrimas que había derramado
mientras soñaba. Tenía que despejarme y la mejor forma era tomar
aire fresco. Abrí las puertas del balcón y deje que el aire fresco
azotara mi cara y me despejara las ideas. Apoyé mis codos en la
barandilla y hundí mi rostro en mis manos. Héctor y yo llevábamos
tres años juntos. Teníamos las típicas peleas de vez en cuando
pero nunca se había ido de mi lado y no podría imaginarme mi vida
sin el. Las lágrimas estaban llegando a mis ojos y amenazaban con
derramarse.
-¿Camila? -Dijo Héctor aún adormilado.
-¿Si? Estoy en el balcón Héctor.
Escuche como dejaba las sábanas a un lado y andaba hasta aquí.
-¿Que haces aquí fuera? Te vas a helar -Dijo abrazándome.
-Camila,¿Estas llorando? Gruñona,¿Que te pasa?
No pude evitar soltar una pequeña risa,aunque estuviera cargada de
tristeza. Siempre me llamaba “Gruñona” era el mote cariñoso que
el había elegido para mi y no podría ser otro que ese.
-Tuve una pesadilla.
-Cuéntamela.
-Tu...Tu me dejabas. Te ibas con otra. Una chica que parecía muy
bonita y yo me quedaba sola en la oscuridad. -Dije intentando ahogar
un sollozo.
-Ya paso,solo fue un sueño -Dijo mientras me acunaba en su pecho.
-Sabes que no voy a dejarte ¿Estas preocupada por que pronto
entramos en la universidad? ¿Es eso?
Por extraño que parezca,Héctor consiguió pasar bachiller y ahora
estudiaba tercer año en derecho. Nunca había estado preocupada por
que el fuera a la universidad,yo también estaba yendo a una
universidad pero ahora que había tenido este sueño miles de dudas y
miedos estaban en mi mente.
-Camila, será como todos estos años,nos veremos en tu piso o en el
mío casi todos los días. Nada va a cambiarlo. Vamos a la
cama,gruñona.
El agarró mi mano y me llevó hasta el borde de la cama. Empezó a
dibujar pequeños círculos en la palma de mi mano con su pulgar y
una corriente eléctrica me recorrió la espina dorsal. ¿Nunca iba a
dejar de causar este efecto en mi?
-Vamos a relajarte. Creo que los nervios y esta estúpida pesadilla
te está poniendo tensa y te hace falta un momento con Héctor.
-Oh Doctor,que buena observación.
-Niriel me da clases. Ahora a la cama.
-Como usted diga Doctor.
Y todo lo demás ya no importaba ¿Que iba a importarme mientras
estuviera junto a Héctor,con su cuerpo pegado al mio? Todo había
sido una pesadilla. Héctor y yo habíamos superado a novios
psicópatas,la enfermedad,la muerte...Nada podría con nosotros.
Héctor era mi mundo. El que me sostenía en el suelo y eso no iba a
cambiar.
miércoles, 18 de diciembre de 2013
Lo que nos separa:Capitulo 22
Hola a todos! siento no haber publicado el capítulo antes pero los exámenes finales etc... no me han dejado apenas tiempo.Bueno,os dejo el capítulo y ahora que darán las vacaciones de navidad espero escribir más.También deciros que el 25 empieza la tercera parte de Odia y Ama y espero que sigáis interesados.El 25 descubriréis el nombre Oficial.Besos y disfrutad.
¿Escoger?¿Un latido por otro? ¡No! ¡Quiero salir de aquí! ¿Donde
estoy? Todo es blanco. Suelo y paredes...no hay ventanas y el olor a
antiséptico inunda el aire. Levanté la vista y entonces sabía
donde estaba, aquí fue donde me encontré con Adiel una vez. Miré a
los lados buscando a Adiel,tal vez estuviera allí pero lo único que
encontré fueron los ojos de Adrián y Sara que tenían una mirada
preocupada. Ahora que los estaba mirando me di cuenta de que no
llevan la ropa de antes. Ahora Sara lleva un vestido negro,de seda
aparentemente,descalza y envuelta en todo tipos de joyas de oro. Un
brazalete en el brazo,una tiara en la cabeza,una pulsera en el
pie...Adrián también iba de negro. Solo llevaba un pantalón
ancho. También llevaba joyería de oro,un brazalete en uno de sus
biceps. Bonitos atuendos,seguro que los había escogido Perpetua. Me
miré a mi misma y vi que yo también llevaba una ropa diferente. Era
un vestido rojo,de seda también y también llevaba joyas,no de oro
sino negras. Miré a Sara y ella me miraba a mí,eramos chicas y nos
gustaba la ropa y ahora mismo estábamos contentas con los vestidos
que llevábamos. Las dos rompimos el contacto visual cuando un gran
portazo nos sobresaltó. Era Ámbar.
-Hola Brithany esta preciosa -Dijo- Y vosotros sois,Sara y Adrián
¿Verdad? Os estábamos esperando.
¿A que venía tanta amabilidad? Esto era extraño en ella,la última
vez que estuve aquí quiso matarme y seguro que su propósito era que
no volviera a salir de aquí jamás.
-Dejaste de tonterías -Dije bruscamente,cosa que hizo que abriera
mucho más los ojos y me mirara confusa – No te hagas la
amable,quieres matarnos,no lo finjas.
-Si,quiero y voy a mataros pero eso no es motivo para no ser amable
además -Paró un momento como si estuviera pensando algo y luego
prosiguió -Tu vas a ser parte de mi,no tengo motivos para tratarte
mal,vas a hacer lo que yo quiera no tienes otra opción.
-¿Y si no lo hago?
-Estaba pensando en dejar vivir a tus amiguitos pero si de verdad
quieres que ellos mueran,niégate.
-¿Que querías decir con ser parte de ti?
-Tu tienes un poder que yo no poseo, lo necesito para ser aún mas
fuerte. Imparable. No hay forma de conseguir tu poder a no ser que
nos convirtamos en una. Mi imagen y tu poder mas el mio. Piénsalo.-Me
acarició el pelo y me susurró en el oído -Serías
poderosa,seríamos poderosas. No tendrías miedo nunca más,no
sufrirías más. Podríamos dominar el mundo de los muertos y el de
los vivos. Nada se nos resistiría.
-¿Nunca más tendré miedo? ¿No habrá mas sufrimiento?
-Nunca más Brithany...
-¿Y que hay de Adiel? ¿Seguiría sin tenerlo?
-Tal vez podríais estar juntos,pero piensa que será mi cuerpo el
que verá,solo yo te escucharé,veras a través de mis ojos,tu cuerpo
estará inerte,no habrá nada vivo en su interior.
-Acepto,pero quiero hablar con Adiel.
-Claro -Se giró hacia Sara y Adrián -Chicos venid conmigo,os daré
una copa de vino mientras los enamorados hablan.
Su amabilidad daba asco, se le notaba que nos odiaba y que solo nos
quería para su beneficio. Chasqueó los dedos y las puertas,que a
simple vista no se podían ver,se abrieron dejándome ver a un Adiel
cuidado y sano.
-Aquí lo tienes,sano y salvo. Ahora os dejaremos solos para que
tengáis intimidad.
Y en unos minutos estábamos Adiel y yo,en esta fría habitación y
los ojos de Adiel me miraban acusadores. No estaba contento,eso se
veía a simple vista pero,¿Que otra cosa podía hacer? Me daba
exactamente igual que estuviera enfadado conmigo,lo había echado de
menos y si no encuentro una solución en las pocas horas que me
quedan en mi cuerpo,lo echaré de menos mucho tiempo por que no podré
volver a tocarlo,besarlo,acariciarlo...estos pensamientos me
recorrieron la columna vertebral y luego sentí un escozor en los
ojos y sabía que estaba apunto de llorar. No lo pensé mas y corrí
a sus brazos.
viernes, 6 de diciembre de 2013
Lo que nos separa:Capitulo 21
Todos estábamos sentados sobre nuestras rodillas,observando como
Ámbar sacaba algo parecido a un bisturí de una bolsita de color
azul marino,que aparentemente era de terciopelo.
-Tomad esto y haceros un corte en la palma de la mano.
-¿Qué?¿Tenemos que sangrar?-Dijo Adrián,al parecer asustado-No
soporto la sangre,me mareo con ella.
-Bonito,todo ritual necesita una ofrenda,vuestra sangre es lo que
hará que Perpetua os deje entrar,ella necesita sangre...
-¿Sangre para que?
-Para alimentar su poder,Brithany...a demás tenéis que estar los
tres unidos por la sangre,ahora cortaros y no repliquéis más.
Yo también odiaba la sangre,pero creo que si Ámbar se cabreaba lo
que nos hiciera sería mucho más doloroso y desagradable. Miré a
Sara y intente dibujar una sonrisa en mi cara,no por que estaba feliz
si no por que quería relajar a Sara. Si yo estaba tranquila ella lo
estaría.
Cogí el bisturí y lo deslicé por la palma de mi mano. Sentí un
pinchonazo y a continuación un pequeño hilo de sangre salio del
corte.
-Toma,vierte un poco en esta copa.-Me entregó la copa y hice lo que
me dijo-Ahora el siguiente.
Sara cogió el bisturí y lo miró con mala cara. Hizo lo mismo que
yo,lo deslizo por la palma de su mano y luego vertió un poco de
sangre en la copa y Adrián a continuación.
-Bien,daros las manos,que la sangre entre en contacto.
-Esto es asqueroso...podríamos contraer cualquier enfermedad.-Dijo
Sara-El sida por ejemplo.
-Estamos haciendo un hechizo,las enfermedades no entran en juego,la
muerte sí. Podríais morir desangrados si seguimos con esta estúpida
conversación.
Los tres nos cogimos las manos y nos aseguramos de que nuestras
heridas estaban en contacto. Nuestras manos cogidas formaban un
triángulo,dentro de el Ámbar cerraba los ojos y comenzaba a recitar
algo como un tipo de mantra
Perpetua, venerunt ad nos,
vos sanguine hunc,
ostendit fide vestra,
Aperi regno tuo
Perpetua, Perpetua, Perpetua …
De repente abrió el libro ese libro que era a la vista,bastante
grande. Pude ver que Ámbar movía las hojas hasta llegar a un
capítulo en el que ponía Satán. Las páginas de este capítulo no
tenía letras solo grandes manchas de sangre,sangre de un rojo
extraño,parecía rosa chicle. Sin esperarlo,Ámbar hizo un corte
bastante grande en su muñeca. La sangre manchó una nueva hoja de
“ese capítulo” .La sangre que había visto antes era suya,de
Ámbar...
Al cabo de varias repeticiones de ese tipo de mantra ,la estrofa
cambió.
Ítem, in sanguine tuo,
nutrit, potentiam tuam,
in haec nova sanguinem
scripta in vobis
Regina autem pro defunctis
Nuestras manos comenzaron a temblar,miré a Ámbar pero ella estaba
con la cabeza baja y sangrando por la boca y la nariz. Me entró el
pánico, ella era inmortal y estaba sangrando ¿Que podría pasarnos
a nosotros? Unos simples mortales...bueno,menos yo,yo no sabía ni lo
que era realmente.
-No os soltéis en ningún momento...-Ámbar se limpio la sangre que
había quedado en sus labios. Poco a poco fuimos
desapareciendo,primero Adrián,luego Sara y cuando estaba apunto de
desaparecer escuche a Ámbar decir-Deberás escoger...un latido por
otro.
Formulario Odia y Ama
Necesito que rellenéis este formulario,para saber que tal lo estoy haciendo con la historia y para algunas cosas de la tercera parte.
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