Todos estábamos sentados sobre nuestras rodillas,observando como
Ámbar sacaba algo parecido a un bisturí de una bolsita de color
azul marino,que aparentemente era de terciopelo.
-Tomad esto y haceros un corte en la palma de la mano.
-¿Qué?¿Tenemos que sangrar?-Dijo Adrián,al parecer asustado-No
soporto la sangre,me mareo con ella.
-Bonito,todo ritual necesita una ofrenda,vuestra sangre es lo que
hará que Perpetua os deje entrar,ella necesita sangre...
-¿Sangre para que?
-Para alimentar su poder,Brithany...a demás tenéis que estar los
tres unidos por la sangre,ahora cortaros y no repliquéis más.
Yo también odiaba la sangre,pero creo que si Ámbar se cabreaba lo
que nos hiciera sería mucho más doloroso y desagradable. Miré a
Sara y intente dibujar una sonrisa en mi cara,no por que estaba feliz
si no por que quería relajar a Sara. Si yo estaba tranquila ella lo
estaría.
Cogí el bisturí y lo deslicé por la palma de mi mano. Sentí un
pinchonazo y a continuación un pequeño hilo de sangre salio del
corte.
-Toma,vierte un poco en esta copa.-Me entregó la copa y hice lo que
me dijo-Ahora el siguiente.
Sara cogió el bisturí y lo miró con mala cara. Hizo lo mismo que
yo,lo deslizo por la palma de su mano y luego vertió un poco de
sangre en la copa y Adrián a continuación.
-Bien,daros las manos,que la sangre entre en contacto.
-Esto es asqueroso...podríamos contraer cualquier enfermedad.-Dijo
Sara-El sida por ejemplo.
-Estamos haciendo un hechizo,las enfermedades no entran en juego,la
muerte sí. Podríais morir desangrados si seguimos con esta estúpida
conversación.
Los tres nos cogimos las manos y nos aseguramos de que nuestras
heridas estaban en contacto. Nuestras manos cogidas formaban un
triángulo,dentro de el Ámbar cerraba los ojos y comenzaba a recitar
algo como un tipo de mantra
Perpetua, venerunt ad nos,
vos sanguine hunc,
ostendit fide vestra,
Aperi regno tuo
Perpetua, Perpetua, Perpetua …
De repente abrió el libro ese libro que era a la vista,bastante
grande. Pude ver que Ámbar movía las hojas hasta llegar a un
capítulo en el que ponía Satán. Las páginas de este capítulo no
tenía letras solo grandes manchas de sangre,sangre de un rojo
extraño,parecía rosa chicle. Sin esperarlo,Ámbar hizo un corte
bastante grande en su muñeca. La sangre manchó una nueva hoja de
“ese capítulo” .La sangre que había visto antes era suya,de
Ámbar...
Al cabo de varias repeticiones de ese tipo de mantra ,la estrofa
cambió.
Ítem, in sanguine tuo,
nutrit, potentiam tuam,
in haec nova sanguinem
scripta in vobis
Regina autem pro defunctis
Nuestras manos comenzaron a temblar,miré a Ámbar pero ella estaba
con la cabeza baja y sangrando por la boca y la nariz. Me entró el
pánico, ella era inmortal y estaba sangrando ¿Que podría pasarnos
a nosotros? Unos simples mortales...bueno,menos yo,yo no sabía ni lo
que era realmente.
-No os soltéis en ningún momento...-Ámbar se limpio la sangre que
había quedado en sus labios. Poco a poco fuimos
desapareciendo,primero Adrián,luego Sara y cuando estaba apunto de
desaparecer escuche a Ámbar decir-Deberás escoger...un latido por
otro.
Me vas a matar no puedes dejarlo asi D:
ResponderEliminarMe encanta tu historia