-¡Despertaos dormilones! -Grito una voz,realmente familiar.
-¿Que cojones...? -Dijo un Héctor enfadado.
-Héctor,necesito a tu amada Camila,¿Me haces el favor de sacarla de
la cama o la saco a patadas?
-Pírate. -Dije medio adormilada.
Escuché como Mara se quitaba los zapatos y luego la cama se movió
un poco.
-Contaré hasta tres. Uno...dos....¡Tres!
La cama empezó a moverse mucho más y el movimiento hizo que me
cayera de la cama.
-¡Ay! Mara eres tonta,¿Que quieres? -Dije frotándome la cabeza.
-Tengo que contarte una cosa,muy importante...
-Seguro que es algo relacionado con un nuevo bolso de Prada. -Dijo
Héctor sarcásticamente.
-¿Nos dejas a solas?
Héctor no respondió sino que salió de la cama y bajó las
escaleras hacia la cocina. Me levanté y me seguí frotando la cabeza
mientras iba al armario.
-Bueno dime,¿Que es eso tan importante que tenía es contarme?
-Bueno...Tengo una semana de retraso.
-¡Oh Mara! ¿Estas embarazada?
Sabía que ella llevaba tiempo intentándolo pero nunca resultaba
embarazada.
-No lo se,he venido para que me acompañes a la farmacia ¿Quieres?
-Claro,cinco minutos y estoy lista ¿Quieres desayunar con nosotros?
-Dije mientras abría las puertas del armario y rebuscaba unos
vaqueros desgastados y una camiseta de manga corta.
-Ya he desayunado en casa,te esperaré abajo. No tardes.
Le sonreí y me fui al baño a cambiarme. No podía entender como una
chica de 24 años estaba tan entusiasmada con eso de quedarse
embarazada,era demasiado joven pero,Mara es como es,tiene debilidad
por los bebes. Para ella tener uno suyo es lo mejor que podía
pasarle.
Me alisé la maraña que era mi pelo y me hice una coleta alta. Luego
salí del baño y me calcé unas sandalias. Lista para ir a una
farmacia a por un test de embarazo. Al pensar en eso me entró la
risa tonta. Que infantil era aveces. Bajé las escaleras de dos en
dos y me encontré a Héctor sentado en la silla de la cocina con un
café y a Mara sentada en otra silla bastante incómoda.
-¿Quieres café?
-Claro que si. -Dije dándole un casto beso.
Héctor me sirvió un taza de café,el cual me bebí en menos de un
minuto y luego miré a Mara.
-¿Nos vamos?
-¿Donde vais? -Dijo Héctor recogiendo las tazas.
-Como tu dijiste Héctor,acabo de ver un bolso de Prada y necesito la
opinión de Camila,no te preocupes,te devolveré a tu chica en menos
de una hora.
Miré a Héctor y le dediqué mi típica cara de “Ya la conoces”
el se río y luego se acercó a mi.
-Ten cuidado. -Me susurró
-Lo tendré. -Le dije mientras le daba otro casto beso.
-Vamos tortolitos,en menos de una hora os vais a ver,no dramaticéis.
Cogí mi bolso del perchero y luego abrí la puerta indicándole con
la cabeza a Mara que saliera. Ella salió y se dirigió a su coche
mientras yo le dedicaba una última sonrisa a Héctor.
-Nos vemos en menos de una hora. -Dije guiñándole un ojo.
Cerré la puerta y pude escuchar su risa a través de la puerta.
Sonreí yo también y caminé hacia el coche de Mara.
El trayecto no duró mas de 10 minutos,fuimos a la farmacia mas
cercana,Mara no quería esperar. Entremos y la verdad,no había mucha
gente. Mara se acercó al mostrador y podía ver que estaba bastante
nerviosa,no paraba de mover lo dedos.
-¿Podría darme dos tests de embarazo?
La farmacéutica nos miró a las dos y luego caminó por la farmacia
buscando el test de embarazo,le llevó unos dos minutos y luego
regresó con el en una bolsita pequeña.
-Aquí tiene. -Mara lo cogió dudosa.
Después de pagar nos subimos a su coche.
-¿Porque has comprado dos?
Ella me miró,me sonrió y me tendió uno.
-Pensé que ya que había pasado el mal rato,podría evitarte el mal
rato a ti. Para el futuro.
No sabía que hacer con el pero finalmente lo cogí. Mara me dejó en
mi casa y como ella había dicho,la salida duró menos de una hora.
Bajé del coche,me despedí de ella y mientras caminaba hacia la
puerta se me ocurrió una broma para Héctor. Menuda broma le
esperaba.