¿Problemas?¿Que clase de problemas?Primero me expulsa y luego me pide ayuda.No lo entiendo.Ahora tendría que dormirme y mi madre volvería a sospechar.Seguro que mañana insiste en que vaya al médico.Subo las escaleras hacia mi cuarto y me tumbo.El sueño pronto llegara,no creo que pueda estar mucho tiempo despierta después de todas las tareas que había realizado y así era,en menos de dos segundos estaba dormida.Sumergida en la oscuridad y con un frío descomunal.De repente una tenue luz iluminó a tres personas,dos de ellas chicas y uno un chico.El chico daba bastante miedo debido a su gran tamaño y las dos chicas tenían el pelo negro como el carbón. Una de ellas daba realmente miedo.No parecía la típica chica indefensa.Tenía unos ojos salvajes,una figura y cara preciosa pero su cara mostraba que era peligrosa.
-¿Quienes sois?
-Ellos son Felix y Rose y yo me llamo Perpetua.Somos los superiores.Tenemos que hacerte unas preguntas...
-Eh,no se que queréis saber de mi,soy bastante normal.
-¿Te parece normal estar aquí,estúpida?
-Yo...yo no se como llego aquí,solo duermo.
-Solo duerme,¿Lo habéis escuchado chicos?Solo duerme. Niñita,tal vez esto te ayude a recordar.
Dos cuerpos completamente esqueléticos arrastraban a una persona.Los cuerpos estaban formados por el cráneo de un perro y el cuerpo de una persona humana,bastante terrorífico.La persona que arrastraban era Adiel. Estaba completamente magullado,golpeado y sangrante.Uno de los cuerpos esqueléticos tiró de la cabeza de Adiel para que mirara a Perpetua a los ojos.Su cara estaba destrozada.Un ojo de un color púrputa,un labio hinchado y toda la camiseta hecha jirones.
-Guapeton-Dijo Perpetua colocando sus dedos debajo de la barbilla de Adiel-¿Nos vas a contar lo que hiciste para que ella viniera aquí o necesitas algo de motivación?
Adiel aparto la cara hacia un lado y Perpetua lo miró con asco,como si fuera una cucaracha.Con un solo chasquido de los dedos de Perpetua apareció una daga,una daga de la que yo sabía el nombre,era un Athame.
-Felix,cógela,ya sabes que hacer.
El chico cogió el Athame y se acercó a mi.Yo empecé a retroceder hasta que mi menudo cuerpo chocó con la otra chica.Desde aquí podía apreciar sus ojos,de un color verde esmeralda.El chico cogió uno de mis brazos velozmente y hizo un corte en mi muñeca.Sentí una punzada de dolor que al instante desapareció.
Perpetua miraba con satisfacción mi sangre que manchaba el suelo,formando un charco a mis pies.
-Me pregunto cuanto tardará en perder el conocimiento,¿Treinta minutos?¿Una hora?Tal vez tu nos puedas decir cuanto Adiel,tu moriste desangrado¿No es así?Bueno,no hay tiempo para esperar,necesito algo rápido. Felix hazle otro.
El chico paso el Athame por mi otra muñeca y la sensación fue la misma.El sonido de las gotas de mi sangre caer al suelo era relajante y era como si me cantaran una nana,el sueño iba llegando.
-¡No se como lo hice!Solo le deje un mensaje,todos podemos hacerlo,no es nada especial pero ella a llegado aquí sola,algo debe de estar pasando aquí.Ella no tiene nada que ver.Por favor,deja que se vaya.
-Adiel...Adiel...Adiel...No podemos dejar que se marche,sabe demasiado.Además nuestro sitio funciona perfectamente,uno de los dos esta cambiando la forma en la que funciona.Sabes bien que el más allá no debe ser conocido y tu has roto la norma más importante.
-Lo se,sé que he roto las normas pero ella no tiene nada que ver.
-¡Cállate!Ella se quedará aquí y da igual lo que digas.Ella o tu escondéis algo y lo averiguaremos.Por cierto,niñita,aveces no hay que hacer caso de todo lo que se leer y menos si es en un cristal.
El chico me cogió de la parte superior del brazo,miré mis muñecas y ya no había ni rastro de sangre,ni una simple cicatriz,nada.
-Es mi don-Dijo la chica mirándome con una sonrisa burlona.
-Tu también tienes un don,¿Por que te enfada que Adiel también posea uno?-Dije frotándome las muñecas.
-Estúpida, no es Adiel. Eres tu.Soy la hija del demonio,sí el demonio tuvo una hija de la que los vivos no conocéis,pero puedo garantizarte que es mejor que no me conozcáis.Soy peor que mi padre. Podríamos preguntarle a el,pero lo mate.Solo yo puedo tener dones¿Entiendes estúpida?Nadie puede tener un don que yo no tenga y menos una simple viviente.
-¿Por que estas tan segura?¿Y si no soy yo?
-Bueno,da igual de todas formas.Moriréis los dos.
Felix me arrastró hasta un lugar completamente oscuro,me soltó y mi cuerpo calló de rodillas,destrozandolas haciéndome grandes heridas,que sangraban sin parar.Luego pude ver como dejaban caer otro cuerpo,el de Adiel. Ambos encerrados en lo que parecía una celda,en el más allá.
¡¿Qué?! Esto no es justo :(
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