-Abrázame.
-Camila,ya lo estoy haciendo.
-Tengo frío.
-Las temperaturas han bajado,mírate,estas congelada.
-Supongo que tendremos que irnos antes de que muera congelada.
-Te llevo a casa.
-No hace falta.
-¿En serio?¿Acabas de dejar a Joel y crees que no te hace falta?Ese loco podría hacerte cualquier cosa.
-Vale,ahora si que me has metido miedo.
-Es que no piensas...
-Dejemos de hablar de mi si pienso o no pienso y vámonos de aquí.
-Vamos,dame la mano.Tu casa esta cerca.
-¿No has traído la moto?
-No te volverás a subir en mi moto hasta que pierda la memoria yo también.
-No te entiendo...
-Supongo que también has olvidado como paso el accidente.
-Cuéntamelo.
-Cuando lleguemos a tu casa te lo contare todo.
-Vale,quiero saberlo todo.
-Vale,señorita gruñona.
¿Gruñona?¿Por que tenía la sensación de haberlo escuchado antes?No pude evitar dibujar una sonrisa en mis labios.Su mano estaba caliente,la aferré aun más,puesto que mis manos estaban heladas.Ya podía verse el portal de mi casa,sonó mi móvil pero no lo cogí.No quería que nada interrumpiera lo que quedaba de noche.Entramos en mi casa y fuimos al salón para sentarnos en el sofá.
-Vamos,cuéntamelo.¿Que paso?
-Haber...Camila. El accidente sucedió cuando estabas conmigo.
-¿Es por eso por lo que cuando desperté estabas en el hospital?
-En gran parte si.
-¿Como que en gran parte?
-Camila,aunque el accidente no te hubiera pasado conmigo,habría estado a tu lado.Yo te quiero y nunca te dejaría sola y mucho menos cuando estabas en coma.
-¿Por que nadie más estaba allí?
-Casi te dábamos por muerta.Nos dijeron que estabas en coma y que tal vez nunca despertaras.
Una lágrimas asomaban en mis ojos.El pensar que todos habían dejado de confiar en que despertara me había destrozado.Todos los que creía que me querían habían perdido la fe cuando estaba en coma.Menos el.Menos Héctor.
-Gracias.
-Camila,¿Por que me das las gracias?
-Por estar ahí cuando nadie lo estuvo.
-Siempre estaré ahí. Siempre he sido tuyo.Siempre me tendrás
.
Me acerqué y puse mi cabeza en su pecho.Se me escapó un pequeño sollozo. Las lagrimas que había tenido en los ojos corrieron por mis mejillas.Tenía que dejar salir todo el dolor que tenía dentro.El acaricio mi espalda en forma de consuelo.Pasados unos minutos mi llanto se calmo.
-Podría estar junto a ti toda la noche pero tengo que irme.
-No te vayas por favor.
-Entiéndolo Camila,mañana Mara irá a buscarme para salir a correr.Es la rutina de los sábados y si no estoy allí sospechará y comenzará a buscarme.
Refunfuñé y hice un puchero.El me miro y soltó una risita baja.
-Sigue a si de adorable.Mañana en cuanto pueda vendré a verte.
-Como no vengas te juro que te las haré pagar.
-Vale,si no vengo te recompensare con un millón de besos.
-Me parece justo.
Vi como salió de mi casa.Me acerque corriendo a una de las ventanas para ver como se alejaba. Camila,que tonta eres.Pareces una niña de trece años enamorada.Cuando ya no podía verlo saqué el móvil para ver quien era el que había llamado antes.Era Lucía.
¿Qué quiere Lucía? Jo... Me cae bien Marca y tal... pero quiero que Hector la deje de na vez... Dios que egoísta e sonado jajajaja
ResponderEliminar