Capitulo 17
Estaba sentada sobre la cama.Miles de pañuelos se estendian a mi alrededor.Hoy era el entierro de María.Estaba solo en ropa interior sobre la cama cuando me dí cuenta de que Héctor había entrado en mi casa y subía hacía mi cuarto.
-Camila....
El abrió la puerta de mi cuarto y cuando me miró corriendo puso cara de sorpresa.
-¿Se puede saber que haces en ropa interior?
-¡Héctor! deberías llamar antes de entrar.
-Eso no es la respuesta a mi pregunta.
-No tengo fuerzas para vestirme.Cuando pienso al sitio al que voy me deprimo aun más.
-Camila es normal,vas aun entierro.No a una discoteca.Anda vístete antes de que me abalance sobre ti y créeme no sería para darte un besito.
-Pervertido.
El se rió y cerró la puerta,dejándome así intimidad para vestirme.Me puse una falda negra por encima de la rodilla y una camisa fresca negra.Me recogí todo el pelo en un recogido alto.Me puse los tacones que tenía para momentos especiales.Aunque me gustaría que este momento fuera especial por otras razones.Estaba lista.Salí fuera y Héctor me miró de arriba abajo.
-Me gustaban más las otras vistas.
-Oh,dios.De verdad que eres un idiota aveces.
-Reconoce que soy adorable la mayor parte del tiempo.
-Si lo eres y por eso me tienes loca.
Le di un suave roce de labios y cogí su mano.Me iba a montar en su moto cuando me dijo:
-¿Te acuerdas cuando te dije que las motos y las faldas no se llevaban bien?
-Si
-Pues era verdad,vas a enseñarlo todo.
-Para eso estas tu delante.Para taparlo todo.Los novios aparte de dar cariño sirven para esta clase de situaciones.
-A si que los novios tienen la misión de taparle las braguitas a las novias.Apunto el dato.
Me reí y me monte.El cuerpo de Héctor tapaba lo que se veía de mi ropa interior.No era mucho ya que yo iba con cuidado.Había mucha gente en el entierro.Yo y Héctor nos sentamos junto a Lucía.Me deje las gafas e sol negras que llevaba.Sabia que las lagrimas saldrían y no quería que los demás las vieran.La misa estuvo llena de lagrimas de los familiares y de nosotras dos.Cuando la misa terminó todos se fueron menos los padres de María y nosotros tres.Nos quedaríamos para enterrarla. Éramos sus mejores amigas y ella lo hubiera echo si fuéramos alguna de nosotras la que esta muerta.Lucía con millones de lagrimas en los ojos y en el rostro se acercó a la tumba y dijo unas palabras:
María,se que estas escuchándome. Quiero decirte las palabras que nunca te dije.Te quiero.Eras mi mejor amiga.Siempre estabas cuando lo necesitaba.Aveces teníamos peleas tontas pero sabes que te quiero y gracias a ti sé lo que es la amistad.Daría lo que fuese por que estuvieras aquí.Te necesito.
Dicho esto,Lucía se derrumbo en el suelo y comenzó a llorar aun mas sobre la tumba.Yo sabía que las lagrimas estaban en mis ojos.La escena era desgarradora.Lucía y María se querían como hermanas.Enterré mi cara en el pecho de Héctor. El me rodeo con sus brazos y me abrazó.Los minutos se me hicieron eternos.No quería estar más allí.El dolor se hacía mas fuerte con cada segundo que pasaba allí.Después de una hora Héctor y yo nos encontrábamos enfrente de mi casa.
-Debería irme ya.
-No por favor,quédate.
-Camila,no puedo.Tus padres pueden llegar en cualquier momento.
-Llevan meses fuera.No creo que esta noche vayan a aparecer.Necesito tenerte cerca.Tengo pesadillas cuando no estoy contigo.
-Camila....
-Héctor,por favor.
-Vale,pero como vengan tus padres te enteras.
-Vale......no seas pesado.Estas llamando a las cosas malas.
El corrió hacía mi y me cogió en brazos.Como si fuera un saco.
-¡Héctor!¡Suéltame!
-No....tu lo has querido.Por todas tus exigencias.
-No te he exigido nada.Solo quiero que estés conmigo esta noche.
Pues bueno,estoy llevando a mi prencesita a su cama de una forma especial.
No pude evitar reírme. Me había llamado princesita. Mi cuarto estaba hecho un desastre con todos los pañuelos que había en el escritorio.Por lo menos los había quitado de la cama antes de irme.
-Sera mejor que te pongas un pijama-Dijo Héctor.
-Si,voy al baño a cambiarme.
Me puse un pijama,me solté el pelo dejándolo caer sobre mis hombros y salí del baño.El estaba tumbado en la cama.El dio una palmadita en el colchón para que me tumbara con el. Fui deprisa a la cama y me acurruqué junto a el.Se estaba también junto a el.Su cuerpo desprendía un calor que no era incómodo en absoluto.
-Pareces una niña pequeña en este momento.
-¡No soy una niña pequeña!
-No he dicho que lo seas.Además te ves preciosa siendo una niña pequeña.
No pude resistir más y lo besé.Fue un beso dulce.En el le expresaba sin palabras todo lo que lo quería y lo necesita.Ambos nos separamos para respirar.Tenía sueño.El día había sido largo y lleno de emociones.Acurruqué mi cabeza en su pecho y me deje caer en el sueño.
Me has hecho llorar...y no es de broma. Las palabras de Lucía a María...pf
ResponderEliminarCada día Héctor me gusta mas *_* jejeje.
Espero el siguiente!
Un beso!!
Yo para escribirlo tuve que preparar un paquete de pañuelos.Yo quiero a Héctor de novio.Pero los chicos perfectos estan solo en las historias :(
EliminarBesos!
Siento no haber comentado antes, estuve toda la tarde durmiendo por la gripe T.T
ResponderEliminarDios, no he llorado porque no he querido llorar -resistencia a llorar ON- pero me ha dado una pema terrible :(
Espero el siguiente ^^
No pasa nada.Yo hoy estoy malita a si que tengo todo el dia para pensar en una nueva historia que tengo entre manos.A mi me dio mucha pena escribir este capitulo.
EliminarBesos!