miércoles, 30 de octubre de 2013

Ganador del concurso de Halloween

Hola a todos! Bueno me pasaba para anunciar el nombre del ganador del concurso de relatos de Halloween junto con su relato.A mi personalmente me encantó su relato y creo que me supera escribiendo,si se lo propone posiblemente pueda lograr escribir un libro o algo así bueno de la persona que hablo es de.......ISABEL HERRERO GARCÍA.La ganadora de el primer concurso realizado en mi blog,espero que pronto pueda realizar algún otro consurso y que participéis.Bueno a la ganadora,que espero que lea esto pronto,le quiero comunicar que hoy le dejaré un mensaje que el que le preguntare por su "premio".Bueno no me enrollo más y os dejo con su historia.




Dicen que la noche de Halloween es la más terrorífica del año. Es mentira. Todos los años se ven chicos disfrazados de cosas que hacen gracia, no producen ni una pizca de miedo. La fiesta es una excusa para vender, como todos sabemos. Así que esta noche lo único que he hecho es ir a casa de mi novio a ver una película de terror, que es lo que vengo haciendo cada año en esta fecha.
Por alguna razón este año se ve diferente. Es decir, la película estaba bien, todo el tiempo la pasé abrazándole como excusa del miedo, pero hay algo…siniestro en el ambiente.
Ahora me dirijo a casa, es muy tarde, han pasado ya las dos de la madrugada y todas las fiestas que estaban activas cuando vine ahora están desiertas.
Hace frío, ¿será por mi disfraz? Admito que vestirme provocativamente de diablesa no ha sido buena idea. Aunque el traje realza completamente mi figura…
Solo se escucha el ruido de las hojas siendo balanceadas por el viento, me ponen nerviosa, demasiado silencio.
La calle es muy amplia, por suerte la iluminación está perfectamente y puedo ver cada milímetro. La verdad es que no hay mucho que ver, tengo que pasar por delante del cementerio para llegar a mi casa. Sí, vivo al lado, todo el mundo dice que debería estar algo asustada, pero son tonterías. Nunca ha pasado ni pasará nada.
Miro directamente a través de la verja, una neblina muy densa se alza por encima de todas las tumbas y mausoleos, con malas hierbas creciendo por cada uno de ellos.
Parece que la temperatura ha bajado otro par de grados,  cruzo los brazos para calentarme un poco. En cada respiración sale vaho de mi boca.
Estoy tan ocupada frotándome los brazos que casi me pierdo a un gato negro pasando a través de la verja hasta un callejón delante de mí.
Casi puedo echarme a reír, de hecho, lo hago.
-Mala suerte, ¿eh? –digo cuando consigo parar de reírme, empiezo a dar vueltas alrededor mía con los brazos abiertos- ¿Eso es todo? ¿No hay nada mejor?
Lo admito soy escéptica y esto en verdad me hace gracia.
Una gran sonrisa se mantiene en mi cara mientras sigo caminando y paso el callejón del gato como si nada.
Una figura aparece al final de la calle, alzo mi mirada para centrarme en ella. Es un chico, bueno, o eso parece. Hay algo en él que me produce terror. Es decir, lleva una chaqueta roja y unos pantalones marrones muy desgastados, junto con un extraño sombrero de copa que no me deja verle bien la cara. En principio es un disfraz raro, aunque le sienta bien con la maraña de cabellos blancos que le embozan el rostro.
Él para donde está, pero yo sigo caminado. Si es un violador puedo noquearlo, voy  a clases de defensa personal así que no me preocupa.
Entonces alza la cabeza, es solo una milésima de segundo, como un parpadeo. Pero me mira a los ojos…
Las luces se apagan de golpe.
Estoy a oscuras, mi respiración se acelera y oigo los pasos apresurados del hombre hacia mí.
Oh, ¡Dios mío!
No sé que hacer, no veo nada. Solo puedo escucharlo, cada vez más cerca. Entonces no oigo nada, sus pasos cesan.
Mi corazón late a un ritmo desenfrenado.
Alguien acaricia delicadamente mis cabellos y mi vello  se eriza.
-Así que no crees en la noche de Halloween… -dice una voz a mi espalda-.
Grito y echo a correr.
No era el hombre, no podía serlo. Por su voz es demasiado joven. Pero no había nadie más en la calle… ¿o sí? Ya no estoy segura.
No sé hacia donde voy, sigo sin ver nada. Solo puedo escuchar un fuerte chirrido y la risa del hombre mientras me sigue, con paso decidido.
Un frío descomunal se cuela en mis huesos mientras el gélido aire me azota.
 Estoy corriendo, algo raspa mis piernas descubiertas, pero yo sigo. Solo cuando tropiezo contra algo duro  y  caigo al suelo sé donde estoy.
Estoy en el cementerio, ¿pero cómo he llegado aquí?
He tropezado con una tumba, mi cara está contra la lápida de un tal “Roy Houston”. No tengo tiempo para esto. Me levanto con prisas y sigo corriendo a ciegas, entre un montón de tumbas.
Mis piernas sangran, están raspadas y llenas de arañazos. No los veo pero los siento.
No sé a donde ir, hasta que me acuerdo. Aquí vive el enterrador, en una caseta al final de esto. No es un hombre muy agradable pero puede ayudarme.
Llego a la cabaña antes de lo que esperaba, ni siquiera paro a tomar aliento.
Me abalanzo contra la puerta y llamo apresuradamente. No puedo evitarlo, mi mirada se vuelve hacia atrás…no hay nada, parece que el hombre ha desaparecido.
Me permito soltar un respiro.
Entonces se abre la puerta y vuelvo la vista con una sonrisa.
-Gracias a Dios, verá es que… -la sonrisa se desvanece de mi cara, sin que nadie lo diga lo sé, estoy mortalmente pálida-.
Es él… ¿ha llegado antes que yo? Me sonríe enseñando sus amarillentos dientes y se retira los cabellos blancos.
No soy consciente de lo que hago, antes de darme cuenta estoy corriendo de nuevo. Esta vez hacia el bosque, como si no hubiera mañana.
-¿Nunca te han dicho que puede pasarte algo si sales tarde en Halloween? –oigo que dice, siento su mirada carmesí sobre mí-.
Me abro paso entre ramas y arbustos, sintiendo la presencia del hombre a mi espalda.
Llego a lo que parece ser un claro del bosque y consigo orientarme. Mi casa está al otro lado, si consigo llegar podría…
Entonces caigo en la cuenta de algo. Busco el móvil apresuradamente mientras voy al final del claro.
Lo encuentro y marco el primer número con dedos temblorosos.
Un pitido…
Vamos…mamá, por una vez coge el teléfono.
Dos pitidos…
Por favor, solo esta vez, por una vez que me salga bien.
Tres pitidos…
¡Si de verdad hay un Dios que intervenga!
Cuatro pitidos…<<el teléfono al que ha llamado está apagado o fuera de cobertura>>

Mis rodillas flojean por un momento y caigo al suelo de morros. Las lágrimas recorren mi rostro y empiezo a sollozar. No consigo tranquilizarme.
Intento ponerme en pie, las piernas me temblequean, hasta ahora no me había dado cuenta en que están completamente ensangrentadas.
Caigo otra vez al suelo y esta vez no vuelvo a intentarlo.
Empiezo a arrastrarme como puedo. No pienso rendirme, ¡no quiero morir!
Vuelvo a escuchar los pasos acercándose, lentamente, con deleite por su inminente victoria.
Siento como si hubiera fuego en mi garganta y me quedo quieta, me rindo.
Al final los pasos se paran a mi lado.
Tengo miedo de levantar la cabeza, de volver a ver sus ojos rojos, del final.
Cierro los párpados con fuerza y me imagino en cualquier otro sitio, con mi familia; con mi novio; con quien sea, pero no aquí. Una lágrima resbala por mi mejilla.
El hombre suelta una carcajada.
-No te pongas a llorar ahora, pequeña –recoge la lágrima con uno de sus finos dedos-.
Me retuerzo para liberarme de su contacto y me alejo un poco haciendo la croqueta. Situaciones desesperadas…
Le da un ataque de risa y acaba tosiendo.
-Bien, pasemos a lo importante –se aclara la garganta y su voz se vuelve gutural- MÍRAME.
Aprieto los ojos, más fuerte todavía, resistiéndome a hacerlo.
Tengo miedo, estoy temblando por lo que pueda pasar. Sé que soy una persona horrible, sé que he hecho muchas cosas mal en mi vida, pero nunca pensé que acabaría así. ¡Y todo por la tontería de Halloween!
Él tira de mí y me obliga a estar en pie.
Miro al suelo; mis tacones, mis piernas llenas de heridas, mi minifalda…lanzo un suspiro y alzo la mirada.
Al principio no ocurre nada, solo sostengo su mirada carmesí que parece tener vida propia. Que me devora a cada segundo, haciéndome temblar con más fuerza. Siguen resbalando lágrimas por mis mejillas.
Pero lo veo, veo lo que lleva en la mano y siento que mis pulmones dejan de funcionar…
Es un segundo, solo una milésima.
El hombre sonríe y ahora casi le veo parecido con el mismo demonio. Sigo mirándole a los ojos, justo cuando siento algo hundiéndose en mi vientre, perforándome…
Entonces todo se desvanece, caigo de rodillas contra el suelo bajo la atenta mirada del hombre.
-Feliz Halloween, pequeña.


Y es entonces cuando despierto.
Abro los ojos y miro hacia todos lados. Mi respiración está muy agitada y siento la boca seca y pastosa.
Lo primero que hago es tocar mi vientre, solo para comprobar que está intacto.
Un suspiro de alivio escapa de mi boca.
 Después me levanto, llevo el disfraz que me puse ayer, porque imagino que ya es por la mañana. Es mi cuarto, todo normal, solo estoy bañada en sudor.
Tengo las piernas algo magulladas pero no sangran…ha debido de ser todo mi imaginación.
 Bajo con una sonrisa en la cara y busco a mi madre.
-¡Mamá, mamá! –nadie responde, por lo que salgo al patio y sigo buscándola-.
La encuentro apoyada en la verja de la casa, mirando fijamente el horizonte.
-Mamá –vuelvo a llamarla y me acerco a ella- ¿Qué miras?
Ella se percata por fin de mi presencia y gira a mirarme.
-Oh, cielo…es terrible –deja escapar un lamento-.
-¿Qué ha pasado? –pregunto, poniéndome a la defensiva-.
-Ayer asesinaron al enterrador.
-Oh, vaya…¿qué le pasó?
-No se sabe, pero ya hay un sustituto temporal en su puesto.
-¿Quién?
Antes de que mi madre pueda responder, el aludido llega hasta nosotras.
-Buenos días, señora –saluda a mi madre quitándose el sombrero de copa, después sus ojos carmesíes se fijan en mí y me quedo paralizada- Hola, pequeña.

Lo que nos separa:Capitulo 8

La noche se me hizo rápida,me había dormido escuchando música y ahora tenía un dolor de oídos horrible pero a mañana era soleada y calurosa y deseaba que mi día fuera igual.Me tomé un largo tiempo para asearme y vestirme pero como siempre,el desayuno fue rápido.Hoy iría sola al instituto ya que Brithany se había marchado ya.El instituto era un lugar de tortura,siempre salía con jaquecas tremendas pero bueno,había chico guapos.Entré en clase y aún el profesor no había llegado,iría al baño mientras tanto.Al girar mi cuerpo chocó contra otro,un cuerpo de chico.Levanté la mirada y...¡Otra vez ese chico!

-¡Tú!

-¡Yo!-Dijo el entre risas.

-¿Te has propuesto seguirme?

-No..no tengo interés en seguirte.Me mude hace unos días y mi novia me dijo que me escolarizara en este instituto.

-¿Que novia?Esa chica de ayer no estudia aquí.

-Perdoda nena,¿Creías que yo era hombre de una sola mujer? Esa -Dijo señalando a alguien detrás de mi espalda. -Es mi chica.

Me giré para mirar y la verdad es que era todo lo contrario a la chica de ayer...Era Sofía. Una chica rubia,alta con un estilo muy extrovertido...la veía cada día en el instituto y la verdad es que intentaba pasar de ella.No quería relacionarme con la abeja reina del instituto.

-Aja...muy guapa,¿Cuantas más tienes?¿Veinte?¿Treinta?

-Pues...la verdad es que no llevo la cuenta...pero pronto serán una más.Tú. -Dijo dando un suave toque en la punta de mi nariz,como si fuese una niña.

-Suerte,no me entrego a cualquiera y menos a tipos de chico como tu.

-Nena,soy el tipo de todas.

-Por que no te vas a la...

-¡Hola!-Dijo Brithany.

-Ah,¡Hola! No me había dado cuenta de que estabas aquí.

Los ojos de Brithany se posaron en mi y luego en Aníbal. Ella me tomó de la manga de mi chaqueta y me arrastró a un sitio donde nadie nos viera.

-¿Estas saliendo con el?

-¡Claro que no!

-¿Segura?

-Completamente.

-Oye chicas,siento interrumpir pero me gustaría llevarme a Sara-Dijo Aníbal con una sonrisa amplia en su rostro.

-¿Que quieres llevarme?Creo que eso lo decido yo.

-Vamos Sara,ve con el.Se que no te gusta venir a clase.

¿Porque Brithant apoyaba a Aníbal?Pero la verdad es que no me gustaba ir al instituto.Iría pero...solo por que me aburría.

-Vale,pero no te ilusiones.Solo voy por que me aburro en clase.

-Claro-Dijo irónico.

Fue a cogerme la mano pero le di un manotazo,haciendo que se apartara.

-¿Por que haces eso?

-No quiero que me cojas la mano,no soy una más de tus chicas.

-Vale Vale....bueno,¿Que te apetece hacer,muñeca?

lunes, 28 de octubre de 2013

Lo que no separa:Capitulo 7

Sus manos estaban a ambos lados de su cuerpo,inmóvil y con cara inexpresiva. Dolía tenerlo tan cerca pero a la vez tan lejos.La sangre bombeaba con fuerza,golpeando mis labios.Tenía ganas de irme para no sufrir mirando pero si me marchaba sabía que luego no me lo perdonaría,a demás sentía curiosidad por saber cosas del otro lado.

-Haber,el mundo de los muertos es muy complejo no es como todos piensan,no existe un Dios que nos juzgue al llegar.Buenos y malos convivimos juntos,lo único que nos distingue es el símbolo de nuestras manos.Los que son considerados malos llevan una llama de fuego y los buenos una especie de gotas de agua.

-¿Y tu que eres?¿Qué símbolo tienes?

El extendió la palma de su mano y en ella había un Sol fundido con una Luna.

-¿Esto que significa?

-Significa que no soy bueno ni malo.A la gente como yo nos llaman "Manchas"

-¿Manchas?

-Si,nos consideran manchas en el historial.La gente suele ser buena o mala.Antes la mayoría eran como yo pero cada vez somos menos y predominan los que tienen el símbolo del fuego.Los buenos están casi extintos y las manchas suelen ser encerradas o exterminan su alma,por lo que dejan de existir.

-¿Por que no puedes tocarme?

-Las manchas tenemos una especie de don,es por eso que quieren que dejemos de existir.Podemos volver a la vida quitándosela a otra persona pero nunca pasa ya que nadie llega a este lugar.No se como he podido traerte aquí y tu venir.

Nada de lo que estaba diciéndome me importaba lo único que deseaba era poder tocarlo,acariciar sus mejillas...

-¿No hay forma de que pueda tocarte?Necesito tocarte,llevo tiempo sin sentir tus manos,tus labios...
Mi voz se quebró al pensar en todas las noches que había pasado en mi cama llorando sin consuelo por su perdida y luego pensé en esas noches de invierno en las que nos acurrucábamos bajo las sabanas y nos hacíamos cosquillas hasta quedarnos sin aire.

Adiel tuvo que notar lo que estaba pensando por la expresividad de mi cara.

-Yo también echo de menos esas noches.

-No sabes lo mal que lo estoy pasando...¿Quien fue el chico que te apuñalo?No conseguí verle el rostro.

-Pues...resulta que el también murió,creo que en una carrera de coches ilegales.Es uno de los peores.

-¿Como llamáis a lo demás?

-Brithany,demasiada información para un día.Deberías marcharte.

-No quiero marcharme,a demás no se como irme.

-Adiós...

Lo último que vi antes de marcharme fueron sus ojos color caramelo y como la última vez,levanté bañada de sudor y con el pulso acelerado.No estaba loca pero la gente pensaría que si.Esto debería quedar en secreto.

domingo, 27 de octubre de 2013

Lo siento.

Hola,como habréis podido ver...ya no subo capítulo tan regularmente.Siento no estar tan activa pero es que no dispongo apenas de tiempo...los exámenes,deberes,clases....intentaré subir por lo menos 3 capítulos por semana y si dispongo de más tiempo puede que más.
Lo siento,
Un beso.

Los modelitos de las chicas de Odia y Ama

Y así era como iban nuestras chicas de Odia y Ama en el final de la segunda parte.

viernes, 25 de octubre de 2013

Muerte,peligro y amor

Hola :) Hace poco deje una reseña de una historia que tenía entre manos,la historia de Celeste,pero parece que nadie esta muy entusiasmado con que la lleve acabo.Es por eso que os traigo una nueva idea,que me encantaría llevar a cabo.Por favor,comentarme que os parece.

Karol y Kristian,dos adolescentes unidos por el amor pero separados por....un apocalipsis zombie.Pasarán terribles peligros cada uno separado del otro con la esperanza de volver a verse con vida tarde o temprano
¿Volverán a verse?y si se ven será¿Uno de ellos convertido?Se dice que el amor es la fuerza mas poderosa pero...¿Será verdad?




Adelanto:

Me encontraba en unos matorrales,rezando por que el zombie que pasaba por la pradera se marchara. Si me encontraba estaba perdida,no tenía armas,ni un miserable palo para defenderme,si es que se podía.Mi respiración era agitada pero luchaba por tranquilizarme.Miré entre las hojas de los matorrales y pude ver el cuerpo putrefacto y flácido que andaba a paso lento pero al acecho de algo que poder llevarse a la boca.De uno de sus dedos colgaba un trozo de una camiseta que me era bastante familiar.Era la camiseta que había llevado Kristian la última vez que lo había visto.Presa del pánico salí corriendo del matorral y corrí por toda la pradera intentando encontrar un rastro de Kristian o algo que perteneciera a el.Era plenamente consciente de que tenía a un zombie hambriento pisándome los talones y que en cuanto cometiera cualquier fallo mi vida estaría acabada. 

Lo que nos separa:Capitulo 6

Al marcharse Sara,sentí la necesidad de correr hasta mi casa,encerrarme en mi cuarto e intentar dormir,no por tener sueño si no por intentar verlo de nuevo.Si esto se lo contara a alguien pensaría que estar tanto tiempo sola encerrada en mi habitación me había afectado seriamente a la cabeza pero yo sabía que no estaba loca,sabía lo que había visto.Me quité los zapatos y me deje caer en la cama.Sabía que no sería nada fácil dormirme a si que me coloqué unos auriculares y puse la música de mi móvil.Primero un tema de Katy Perry,después un tema de Linkin Park y con un tema de Celine Dion me deje caer.

Esta vez no me encontraba en ningún lugar,todo era blanco,allá donde miraras solo veías el color blanco.Era una simple persona en mitad de nada,no había personas,ni muebles,ni animales...Nada.
Giré varias veces sobre mis pies intentando encontrar algo,pero todo resultaba inútil.

-¿Hay alguien?-Dije desesperada

No hubo respuesta,solo la repetición de mi voz debido al eco.

-¿Me escucha alguien?

Otra vez me escuchaba a mi misma y seguía sin obtener respuesta alguna.Me tumbé en el suelo y me puse en posición fetal.Cerré mis ojos esperando a que cuando los abriera estaría en mi cama.Los abrí pero aún seguía en ese extraño lugar.Una vez más cerré mis ojos pero esta vez gritaba presa del pánico,ya que me sentía atrapada.

-¡Quiero salir de aquí!¡Esto no esta pasando!¡Quiero despertar!

Una mano fría toco suavemente mi hombro.La mano me tocaba con miedo,como si fuera una muñeca de porcelana que se podría romper en cualquier momento,lentamente abrí mis ojos con miedo a ver a la persona que me tocaba.Allí estaba el.La persona a la que tanto echaba de menos,por la que tanto había sufrido...

-¡Adiel!

Me dispuse a abrazarlo pero el retrocedió manteniendo las distancias.

-¿Por que estoy aquí Adiel?

Al principio solo me miraba pero al cabo de segundos que parecieron horas decidió hablar.

-Verás...sonará algo egoísta pero....necesitaba verte.Verte y que tu me vieras.

-Espera,¿Tu me has podido ver todo este tiempo?

-Si...

-¿Y por que yo no he podido en todo este tiempo?

-Es...complicado,no sabría explicártelo.

Verlo allí con mirada culpable y una mirada perdida que estaba haciendo que mis deseos por besarlo aumentara a casa segundo que pasaba.Tenía que besarlo,llevaba tanto tiempo sin sentir el roce de sus labios sobre los míos que simplemente de pensarlo me dolía.Me apoyé en mis rodillas y acerqué un poco mis labios a los suyos y cuando solo nos separaban centímetros el se separo bruscamente.

-Quiero besarte,¿Por que no me dejas?

-Corres riesgos si lo haces...

-¿Que clase de riesgos?

-¿De verdad quieres escucharlos?

-Soy toda oídos.